El Arte del Disimulo
Los hombres definitivamente estén en el ambiente que estén y a la hora que sea, no cambian.
Como es posible que uno llegue por la mañana a la oficina, salude a un compañero y el man no sea capaz de evitar la mirada descarada de tetas -hasta pensé que se me estaba saliendo una o algo-?!?!?
Por Diox, son las 9 a.m., uno todavía está medio dormido y con pocas ganas de trabajar e inclusive de interactuar con otros seres humanos…es realmente necesario, además, aguantarse la repasada descarada y sin escrúpulo alguno? Acaso nos ven a nosotras saludándolos y acto seguido mirándoles el paquete? Y no lo digo por mojigata, no, no, no...no crean que uno no lo hace…pues claro que sí (sobretodo cuando hay información acerca del buen equipo del muacho) … pero lo hacemos disimuladamente!
A ver si aprenden un poco de este gran arte...al menos por las mañanas, que todavía está en pleno el malgenio de la despertada!!


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