Y Olé
La hermana de mi gran amiga del master (y compañera inseparable de mis andanzas en los últimos dos años y medio) estuvo una temporada de vacaciones en la Madre Patria. Nos hizo reír mucho con su presencia y gracias a ella todavía nos acordamos de varios eventos... Estando por estos lados se levantó a un torero, que había sido muy famoso en su época. El torero empezó a caerle fuertemente, la llamaba todo el tiempo, la invitaba a salir, a comer, a estrenos de películas...en fín. El iba “a por ella”.
Un día estábamos con unos amigos en un barcito/discoteca y el torero la llamó, por lo que ella le dijo que fuera al sitio. Y efectivamente llegó....llegó con una sudadera blanca de tibio, acompañado de un maldito cantaor que no paraba de hablar y decir bobadas. Pero no fue todo, no señores...el man llegó al barcito (un jueves a las 11 p.m.) y pidió un Cola Cao (como Nesquick)! Quién demonios va a un bar y pide Cola Cao??? Y peor aún...cómo es que en el sitio se lo sirven?! Podía ser muy famoso o muy lo que fuera...pero que nos respeten...uno no toma leche con chocolate en esas.
Pero dejamos pasar el incidente. El fin de semana siguiente el torero estaba organizando una corrida de beneficencia en Chinchón, pueblito cercano a Madrid, así que invitó a la chick para que lo viera en plena acción. Como él se quedaba todo el fin de semana y estaba de anfitrión, ella le dijo que mejor iba para la corrida del sábado con unas amigas. Así que empezamos a imaginárnos la plaza, en barrera súper protagonistas, con todos los toreros, él brindándole el toro a nuestra amiga y...después de semejante película, nos fuimos felices de paseo a ver al famoso mataor (2 amigas españolas, su hermana y yo).
Cuando llegamos a la entrada de la plaza de Chinchón, nos enteramos que Mr. Torero no había dejado ninguna boleta. Y ahí estábamos las 5, después de hora y media de paseo en carro, con la sorpresita que el maldito no había dejado boletas. Así que ella lo llamó y el le dijo que ya le mandaba una boleta con su mozo de espadas, porque estaba a punto de entrar al ruedo...
UNA BOLETA??? UNA??!!!!?? Pero si somos CINCO!! ...el muy líchigo! Si es el organizador, va a torear...sabe que somos varias, cómo es que manda sólo UNA entrada!! Esto, sumado a la salida en sudadera, ya era el colmo!
Pero ya entradas en gastos y a esas alturas, le dijimos a ella que fuera a la corrida mientras nosotras visitábamos el pueblo (a los 10 minutos ya habíamos visto todo), y nos quedamos cual güevas esperando que terminara para devolvernos...otra hora de camino del demonio. Y el torero tuvo el descaro de preguntar dónde estaban sus amigas (evidentemente NO EN LA CORRIDA, porque no teníamos boletas!!), y ella, para que no se diera cuenta de lo patético de la situación, le dijo que nosotras nunca habíamos pensado en entrar porque íbamos con el perro.
Así que....ooooooooooooleeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeee!!!!!!
Un día estábamos con unos amigos en un barcito/discoteca y el torero la llamó, por lo que ella le dijo que fuera al sitio. Y efectivamente llegó....llegó con una sudadera blanca de tibio, acompañado de un maldito cantaor que no paraba de hablar y decir bobadas. Pero no fue todo, no señores...el man llegó al barcito (un jueves a las 11 p.m.) y pidió un Cola Cao (como Nesquick)! Quién demonios va a un bar y pide Cola Cao??? Y peor aún...cómo es que en el sitio se lo sirven?! Podía ser muy famoso o muy lo que fuera...pero que nos respeten...uno no toma leche con chocolate en esas.
Pero dejamos pasar el incidente. El fin de semana siguiente el torero estaba organizando una corrida de beneficencia en Chinchón, pueblito cercano a Madrid, así que invitó a la chick para que lo viera en plena acción. Como él se quedaba todo el fin de semana y estaba de anfitrión, ella le dijo que mejor iba para la corrida del sábado con unas amigas. Así que empezamos a imaginárnos la plaza, en barrera súper protagonistas, con todos los toreros, él brindándole el toro a nuestra amiga y...después de semejante película, nos fuimos felices de paseo a ver al famoso mataor (2 amigas españolas, su hermana y yo).
Cuando llegamos a la entrada de la plaza de Chinchón, nos enteramos que Mr. Torero no había dejado ninguna boleta. Y ahí estábamos las 5, después de hora y media de paseo en carro, con la sorpresita que el maldito no había dejado boletas. Así que ella lo llamó y el le dijo que ya le mandaba una boleta con su mozo de espadas, porque estaba a punto de entrar al ruedo...
UNA BOLETA??? UNA??!!!!?? Pero si somos CINCO!! ...el muy líchigo! Si es el organizador, va a torear...sabe que somos varias, cómo es que manda sólo UNA entrada!! Esto, sumado a la salida en sudadera, ya era el colmo!
Pero ya entradas en gastos y a esas alturas, le dijimos a ella que fuera a la corrida mientras nosotras visitábamos el pueblo (a los 10 minutos ya habíamos visto todo), y nos quedamos cual güevas esperando que terminara para devolvernos...otra hora de camino del demonio. Y el torero tuvo el descaro de preguntar dónde estaban sus amigas (evidentemente NO EN LA CORRIDA, porque no teníamos boletas!!), y ella, para que no se diera cuenta de lo patético de la situación, le dijo que nosotras nunca habíamos pensado en entrar porque íbamos con el perro.
Así que....ooooooooooooleeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeee!!!!!!


1 Comments:
muy chistoso... lo del torero.. que toma cola cao... en sudadera... acompañado de un cantaor... surrealismo total
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Anonymous, at 5:30 PM
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